la informática llegó a nuestras vidas para ayudarnos con lo cotidiano y facilitarnos la vida

Inicialmente debemos considerar que la informática se ocupa de realizar tareas que son digitales, mientras que los robots se ocupan de las tareas que son físicas. En consecuencia, las computadoras se encargan de agilizar nuestro trabajo en la oficina ya que contamos con la posibilidad de programar una computadora para que imprima documentos que son específicos mientras nos dedicamos a hacer otras cosas.

Pero, contrariamente, una computadora no podrá asistir a una reunión o hacer las tareas de limpieza. Si eso es lo que se busca, entonces vienen a ser los robots los encargados de tal actividad aunque todavía no ha sido posible debido a las infraestructuras.

Ciertamente la tecnología en ciertos puntos nos ha permitido agilizar determinadas cuestiones en distintos ámbitos como el laboral y el educativo, donde se ha venido tratando de ver la manera en como aplicarla (sobre todo en época de pandemia), aún no se le ha podido extraer todo el provecho como quisiéramos pues se ha usado más como un entretenimiento gracias al desarrollo de las innumerables redes sociales, que con el transcurrir del tiempo vemos dedicandoles más espacio.

Si bien es cierto que los equipos de telecomunicación han ido evolucionando y formando parte importante de nuestras vidas diarias, hemos pasado del telégrafo a WhatsApp y de la televisión a los celulares o tablets de alta resolución que podemos llevarlos con nosotros a donde quiera que vayamos. Pero todo estos dispositivos tecnológicos no solo nos aportan un gran valor práctico, sino también estético y simbólico ya que podemos elegir entre una gran cantidad de opciones como eficiencia, vistosidad, y mayor estatus.

Desde este panorama, es importante comenzar a reflexionar sobre lo que significa la tecnología en nuestra vida cotidiana, y no solo para cuestionar la manera en la que se usa, sino por qué y para qué.

La mente y la tecnología

La mayoría de las personas llegan a pasar más de ocho horas diarias interactuando con algún aparato tecnológico que se encuentra conectado a Internet, bien sea un celular, la computadora o alguna tablet.

A estas alturas ya resulta imposible que pensemos que algo en lo que ya estamos pasando la mayor parte del tiempo, no llegue a tener un gran impacto (tanto positivo como negativo) en nuestra mente, y es que ciertamente lo tiene, razón por la que la tecnología se ha encargado de marcar no sólo una nueva manera de relacionarnos con los otros, sino también con nosotros mismos.

Bien aplicada, la tecnología nos ayuda. Un ejemplo de ello podría ser organizándonos mejor, aprendiendo cosas nuevas, llevando un registro de metas y avances personales, acortando distancias entre nuestras amistades o familiares. Pero, también podemos encontrarnos con el lado no tan esperado cuando no somos conscientes, y lo que hacemos es bombardearnos de información que es dañina, estresante o buscando situaciones donde nos volvemos vulnerables y estamos expuestos o en riesgo.